Relacionarse también se aprende
Compartir, esperar el turno, expresar un desacuerdo sin pelear, sostener una amistad: son habilidades que se desarrollan con tiempo, acompañamiento y oportunidades de práctica. No todos los niños llegan al mismo punto a la misma edad, y eso no siempre indica un problema.
Cuándo puede ser útil consultar
- Dificultades sostenidas para hacer o mantener amistades
- Timidez que limita la participación y el disfrute
- Conflictos frecuentes con pares
- Dificultad para interpretar señales sociales o expresar lo que necesita
- Situaciones de exclusión dentro del grupo
Qué trabajamos
Se trabaja sobre habilidades concretas y practicables: iniciar una conversación, pedir ayuda, expresar desacuerdo, reconocer las emociones propias y las de los demás. Todo apoyado en el fortalecimiento de la autoestima, porque un niño que se siente capaz se anima a intentarlo.